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domingo, octubre 17, 2021

En San Felipe, los sismos del fin de semana mantienen en alerta a sus habitantes

San Felipe, Gto. La vida de los habitantes de San Felipe, el municipio guanajuatense donde el fin de semana se registraron sismos de hasta 4.6 grados en su escala de Richter, se mantiene en alerta por los estragos que podría dejar el movimiento natural de la tierra en sus patrimonios.

Foto: Enrique García

Eduardo Maldonado García, presidente municipal de San Felipe Torres Mochas, durante entrevista con Zona Franca, desde la comunidad de San Bartolo de Berrios, detalló que el fin de semana se registraron 32 movimientos tectónicos de los cuales 3 fueron sismos de mayor impacto y el resto réplicas que fueron percibidas por los habitantes de este municipio.

“La gente se asustó mucho sobre todo por el hecho de que nunca se había presentado un movimiento de este tipo de naturaleza en toda esta región”, comentó el alcalde Eduardo sobre el enjambre sísmico que sacudió el país durante los últimos días.

Maldonado García explicó que el municipio de San Felipe, se encuentra entre dos grandes cordilleras, una en el poniente y otra en el oriente que se extiende a un bajío que denominan Valle de Jaral, en aproximadamente 150 kilómetros hasta llegar al estado vecino de San Luis Potosí.

Foto: Enrique García

“Todo este terreno es donde más se ha sentido este movimiento. Afortunadamente hemos asimilado los movimientos de estos días, algunos de forma más consecutiva pero de menor impacto”, dijo Eduardo sobre los sismos registrados entre los límites de Guanajuato y de San Luis Potosí.

El alcalde de la cabecera municipal, detalló que ya hay dos geólogos realizando investigaciones y que hay todo un equipo muy capacitado que se encuentra desplegado y monitoreando San Felipe para atender alguna situación sísmica.

Huyen por temor a ser inundados

La noche del domingo, casi 20 mil personas huyeron del poblado de San Bartolo de Berrios, ubicado en la carretera San Felipe-Villa de Reyes, debido a la información falsa sobre la supuesta ruptura de presas y a causa del miedo que generan los sismos, generando un impacto muy fuerte en la población.

Ante esta situación, el alcalde de San Felipe, señaló que durante los últimos días han monitoreado las presas y afortunadamente los cuerpos de agua se encuentran en buen estado y hasta el momento no representan ningún riesgo a la población.

“Desafortunadamente el día domingo una nota falsa de un habitante de la comunidad donde mal informaba a la población asegurando que se había roto una compuerta de las presas, se desató un caos muy grande e inmediatamente nos dimos a la tarea de desmentir esa situación en las inmediaciones del río más grande que existe en la región al corroborar que la presa no tenía daños”, comentó el presidente municipal.

Los habitantes del poblado San Bartolo de Berrios, no lo pensaron dos veces cuando escucharon que la presa se había desbordado, debido al antecedente de hace aproximadamente 50 años, cuando la localidad quedó inundada por el cuerpo de agua cuya capacidad actual supera el 100 por ciento.

“En la década de los setenta, se reventó una presa similar y el río se desbordó, inundando la población más grande de San Felipe y al estar inundada ahí hubo muchos destrozos materiales y pérdidas humanas. Todavía hay personas que les tocó vivir de cerca esta situación y por consecuencia llegó a la conciencia colectiva el impacto que esto significa”, dijo Eduardo Maldonado.

Los habitantes que transitan por el río, lo hacen con toda seguridad, pues a pesar de que lleva el agua excedente de la presa, no se ha reventado y muchos de sus habitantes pasan sobre el en autos, camionetas y hasta maquinaria.

Eduardo Maldonado, no descarta que durante los siguientes días el municipio sea epicentro de un nuevo sismo, por lo que pidió a la población de San Felipe y de municipios vecinos, el guardar y mantener la calma y mantenerse informado a través de los medios oficiales para evitar repercusión en una nota falsa.

Jaral de Berrios, zona de daños

La comunidad de Jaral de Berrios, ubicada a 38 kilómetros de San Felipe, fue escenario de los primeros estragos que dejaron algunos de los sismos del fin de semana.

En la comunidad, sus habitantes narran con asombro el testimonio de lo que uno no puede contar hasta que no vive en carne propia un sismo.

Foto: Enrique García

Más allá del despertar en la madrugada por el sismo, los habitantes de Jaral de Berrios, salieron a la plaza principal y ahí encontraron los primeros estragos más visibles.

En la Hacienda de Jaral de Berrio, se presentaron las afectaciones en un monumento de cantera, donde la cabeza de un monje se cayó y dañó al caerse por el movimiento sísmico.

La cabeza de piedra fue recuperada y quedó bajo resguardo. El alcalde señaló que un particular realizará la reparación en el monumento que data desde el año de 1890.

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