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sábado, abril 17, 2021

Feminicidio de Dulce Ivana sigue impune, familia insiste en pena máxima contra victimario

León, Gto. La familia de Dulce Ivana Núñez Martínez no quita el dedo del renglón. Buscarán la pena máxima de 60 años contra su presunto feminicida, pese a las condiciones adversas impuestas por la pandemia de COVID-19 en los juzgados, así como por los retrasos provocados por la defensa del acusado.

El 10 de diciembre del 2019, Dulce Ivana, de 16 años, salió a inscribirse a la preparatoria y no regresó a su domicilio. Su familia buscó por todos lados y presentaron la denuncia, sin embargo, la Fiscalía General del Estado (FGE) no activó la Alerta Amber hasta una semana después. 

Fue el 18 de diciembre cuando encontraron su cuerpo calcinado en un terreno baldío en la comunidad de la Mesa de Ibarrilla. Desde entonces, la familia de Dulce ha luchado por justicia además de conocer cuáles fueron los motivos del crimen. 

Por la privación y feminicidio de Dulce, la FGE detuvo como presunto responsable a Antonio “N”. Ha pasado un año y tres meses en los que le han advertido a su familia que solo alcanzaría una pena de hasta cinco años de cárcel, como el principal sospechoso del crimen; enfrenta el juicio en prisión preventiva con vinculación a proceso.

Anahí Nuñez, hermana de Dulce Ivana, explicó que el procedimiento se retardó más a partir de que el padre de Antonio, quien primero lo entregó a las autoridades, se retractó en su declaración. Aunque su hijo sigue preso, esa indefinición es parte de la estrategia de la defensa para evitar la sentencia máxima.

“Todavía falta para la sentencia, va lento el procedimiento. Las pruebas son contundentes, pero lo defienden como su hijo, pero es evidente con testigos y pruebas en la carpeta de investigación”, declaró.

En el camino, la familia de Dulce no ha dejado de sufrir su muerte ahora por agravios cometidos por la familia de Antonio. De acuerdo a su hermana Anahí, el padre del presunto feminicida difundió en redes sociales cuestionamientos y señalamientos para revictimizarla.

“Su papá se avienta a todo. Salí mal con él porque subieron una página en facebook para tirarle a Dulce, ¿Cómo le tiras a una persona que ya no está? Se le fueron muchas personas encima, pero la verdad fue por él solo”.

Por lo pronto Antonio sigue recluido en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de León, desde hace un año 4 meses. Tanto él como la familia de Dulce esperan la próxima audiencia, que será crucial.

“Tenemos que ganar, que sea lo máximo. Fue él, con pruebas y todo, pero son muy herméticos (…) habrá sesiones en abril, ahí sí vamos a asistir; es la primera a la que vamos a asistir después de un año dos meses (…) Es muy importante porque de ahí se dirige procedimiento abreviado o completo”, explicó Anahí.

Sin duda alguna, la incertidumbre de no saber lo que pasó y por qué pasó, son una tortura para la familia de Dulce. “Si yo lo pasé mal, no me imagino a ellos”, confiesa Anahí sobre sus padres, frente a un dolor que la pandemia de COVID-19 vino a agravar a lo largo de un año de estancamiento en el caso.

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