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martes, octubre 26, 2021

‘Un buen CV no es licencia para ejercer abuso’: Angélica, víctima de acoso en Cinvestav

Guanajuato, Gto. Un buen CV no representa una “licencia” para ejercer abuso de poder y que las mujeres toleren la violencia de parte de sus agresores, así lo manifestó la científica Angélica Cibrián, una de las víctimas de acoso y hostigamiento sexual por parte del conocido especialista en genética de plantas, Jean- Philippe Vielle Calzada, investigador del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio) del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) en Irapuato.

Angélica no fue la única víctima del genetista, existen al menos cinco casos más, (tres científicas y tres estudiantes) que son acompañadas por el Centro Las Libres, y de las cuales cuatro presentaron una denuncia administrativa ante el Comité de Ética del Cinvestav Irapuato, mismo que turnó uno de los casos al Órgano de Control Interno en Zacatenco, encargado de sancionar administrativamente a los servidores públicos, donde se siguen las investigaciones.

Foto: Tere Segura.

Los casos de acoso y hostigamiento sexual del genetista en plantas, salieron a la luz pública después de que la reconocida revista Science documentó los hechos ocurridos desde el 2013 hasta el 2019, en una publicación del pasado 1 de octubre.

Al destaparse la serie de casos de acoso y hostigamiento por parte de Vielle Calzada, la comunidad académica y de estudiantes del Cinvestav, manifestaron su solidaridad a las víctimas que decidieron romper el silencio al señalar que “su lucha ahora es nuestra lucha”.
Además, exigieron medidas que garanticen espacios seguros y libres de violencia, mientras que la directora del Cinvestav, Gabriela Olmedo, reconoció que no cuentan con un protocolo para la atención de víctimas.

De acuerdo con la publicación de Science, Vielle Calzada intentó besar a sus víctimas, las tocó sin su consentimiento y hasta les insinuó iniciar una relación, además de enviarles regalos y poemas que fueron rechazados lo que lo llevó a tomar represalias profesionales contra ellas.

La biologa Angélica Cibrián, quien actualmente se encuentra fuera de México, contó que decidió relatar su experiencia para hacer un cambio dentro del espacio académico y que todos puedan continuar haciendo lo que les gusta con dignidad.
Señaló la importancia de que se tome conciencia y se deje de normalizar la violencia dentro de la academia mexicana.

Angélica Cibrián, denunciante. Foto: Tere Segura.

“Ya no estamos en un momento histórico para tener que tolerar cuando se ejerce la violencia dentro del espacio académico, debemos entender que nuestra estructura jerárquica dentro de la academia se presta para ejercer y tolerar abuso de poder, y eso sobre todo en nuevas generaciones puede causar confusión, en el que un buen CV parecería una licencia para ejercer abuso, ya no nos confundamos con eso”.

“El buen CV no garantiza que una persona se comporte de manera adecuada dentro de la academia. (…) Y si en ese espacio excluimos a las mujeres al tolerar violencia, esos buenos CV al final realmente no importan”.

Su lucha es nuestra lucha

Las denuncias contra el genetista se presentaron desde principio del 2020, pero ante la falta de atención que se les ha dado y la falta de aplicación los protocolos, llevaron a la comunidad científica académica y estudiantil a exigir medidas que garanticen espacios libres de violencia y la pronta resolución de sus casos, pues el agresor sigue en su cargo.

Una de las académicas, Maribel Hernández, reconoció que es difícil para las mujeres vivir con acoso en la academia, y más aún hacer la denuncia. Sin embargo, quienes se atrevieron a hacerlo han quedado desprotegidas por la falta de medidas y protección, lo que las ha obligado a protegerse solas.

“María, (investigadora víctima) no ha participado en Congresos ni en seminarios para no encontrarse a su agresor”.

Otra de las trabajadoras con más de 35 años de trayectoria, recordó que hace años no había los canales de expresión y mucho menos de denuncia para señalar el acoso y hostigamiento sexual, por lo que reconoció el coraje que las víctimas tomaron para denunciar a su agresor.

No hay protocolos en Cinvestav

Gabriela Olmedo Álvarez, la directora de la unidad Irapuato del Cinvestav, reconoció que no se cuenta con un protocolo para dar atención, acompañamiento, protección y seguimiento a las víctimas, a pesar de que ya existe el Protocolo Para la Prevención, Atención y Sanción del Hostigamiento y Acoso Sexual publicado en el Periodico Oficial de la Federación en el 2016.

Gabriela Olmedo Álvarez, directora de la unidad Irapuato del Cinvestav. Foto: Tere Segura.

Admitió que la institución no actuó como debería en estos casos, “porque nos ha faltado claridad en quién lo hace, nos hemos hecho bolas y por que no ha habido suficiente presión”.

“No hay apatía de las autoridades, estamos aprendiendo y cada día queremos que Cinvestav esté libre de violencia; yo como autoridad me toca ser parte de la solución y construir un espacio donde las mujeres puedan ser investigadoras sin ser acosadas. Nos faltan protocolos y tenemos que acelerar el paso”.

También reconoció que al carecer de estos mecanismos se deja desprotegido principalmente a los alumnos, porque al no ser funcionarios públicos no son atendidos por el Comité de Ética de la institución.

Las exigencias

Verónica Cruz, directora del Centro Las Libres, señaló que este caso lleva a tres exigencias, entre las que destacan que apliquen los protocolos porque no se emitieron medidas de protección ni cautelares para las víctimas y el agresor.

Veronica Cruz Sánchez, activista. Foto: Tere Segura.

Dijo que el acosador debió de haber sido separado para no convivir con las víctimas y para prevenir y garantizar la no repetición de está violencia.

“La exigencia concreta, es que están muy muy muy lentos en la resolución y poco reactivos desde que se presentaron las denuncias en 2020, en las medidas de protección y reactivos en medidas preventivas”.

Agregó que se debe tener un procedimiento claro en el Cinvestav Irapuato, para que los agresores sepan lo que les puede pasar si cometen acoso y hostigamiento sexual.

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