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martes, mayo 18, 2021

Ya son 13 colectivos de buscadoras en Guanajuato; nace “Una Promesa por Cumplir”

Guanajuato. “Una Promesa por Cumplir”, es el nuevo colectivo de familias de desaparecidos, con el que Guanajuato ya suma 13 organizaciones de víctimas que buscan a sus ausentes.

Fue a finales de marzo cuando se congregaron familias de Celaya y Pénjamo para conformar esta nueva agrupación con más de diez casos coordinados por Nayle Carreño y Edith Lendechy, quien busca a su hija Betzabeth de 31 años.

“Tenemos como colectivo buscar a nuestras personas desaparecidas y apoyar a las madres y esposas de personas desaparecidas (…) Yo les diría que no tengan miedo y que no hay peor lucha que la que no sé hace y es el tiempo perfecto para solicitar ayuda y exigir y que nos apoyen”.

Comentó que pese a la pandemia, la desaparición de personas en Celaya ya se ha extendido por la violencia.

Desde el 4 de noviembre de 2020, Edith busca a su hija a quien por última vez vio en Apaseo El Grande.

Foto: El Sol del Bajío.

“Betzabeth Aguilar Lendechy de 31 años de edad, desapareció el pasado 4 de noviembre fue a llevar a su hijo con su papá en Apaseo El Grande en la colonia Castellana pero no volvimos a saber nada, fue a las 2:37 de la madrugada cuando se apagaron sus teléfonos”.

Contó que al principio no sabía qué hacer, pues fue a la Fiscalía General de Justicia a presentar la denuncia por la desaparición de Betzabeth. La denuncia fue recibida, pero sin alguna orientación.

“Se portan amables, pero nadie te dice nada, nadie te instruye. Solo te dan tu número de carpeta y te dicen quien es tu representante legal, pero nunca en la vida lo vuelves a ver o hablar”.

Ha pegado folletos en casi toda Celaya, Apaseo el Grande y Apaseo El Alto para encontrar a su hija, buscando en ranchos y colonias. Pronto su proceso la llevó a conocer a otras buscadoras como Olimpia Montoy y Karla Martínez.

Edith Lendechy contó que le dijeron que vieron a su hija por última ocasión en Santa Rosa Jáuregui en Querétaro, por lo que no dudó en ir a buscarla.

“Me voy guiando por la información que le llega de varias personas, hasta llegar a un centro de recreación abandonado, allí hay asadores y cabañitas”.

La ubicación donde podría estar su hija lo reportó a la Fiscalía de Justicia ubicada en Apaseo El Grande y la respuesta fue que no era su jurisdicción, por lo que le tocaría a la Fiscalía de Querétaro.

Llegó diciembre del año pasado hasta ese momento, Edith recordó que nadie de la Fiscalía la había buscado.

“Veo en el Facebook unas felicitaciones de la señora Elvira Paniagua, donde dice que Feliz Navidad y que se van a descansar y que hasta enero nos vemos. Luego me digo cómo me voy a quedar así, yo tenía más de un mes llorando de día y noche. Y me dije tengo que dejar de llorar porque nadie la va buscar más que yo”.

Foto: El Sol del Bajío.

El 14 de diciembre, familias de desaparecidos entre ellos Edith protestan afuera de la presidencia municipal de Celaya. Ella contó que ese mismo día la buscaron nuevamente personal de la Fiscalía y en dos horas bajaron las sábanas de los teléfonos de su hija y localizaron al conductor de Uber.

“La Fiscalía en Apaseo el Grande pudo haber resuelto rápidamente, pero es hasta qué hacemos la manifestación…Y después de darle el punto me dicen en la Fiscalía en Celaya que es competencia de Querétaro y ellos tardaron más de dos meses y al entrar encontraron un cuerpo totalmente calcinado”.

Han pasado varios meses desde que la autoridad en Querétaro le informó a Edith que encontraron un cuerpo en el punto de búsqueda que entregó. No le han dicho que carpeta de investigación, tiene ni han iniciado pruebas de ADN para identificación.

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