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lunes, abril 12, 2021

Sigue búsqueda en zona de fosas clandestinas de Celaya; van once cuerpos encontrados

Guanajuato. Los colectivos de familias de personas desaparecidas, emprendieron una búsqueda independiente al sur de Celaya en la comunidad El Sauz de Villaseñor, al momento ha dado como resultado el hallazgo de siete fosas con al menos once cuerpos inhumados clandestinamente.

La iniciativa de las víctimas obligó a la intervención de las autoridades, pero hasta un día después de iniciada.

Foto: captura de pantalla

El Sauz de Villaseñor y sus fosas

A 18 minutos de la planta automotriz Honda, al sur de la cabecera municipal se encuentra la comunidad El Sauz, con una población de más de mil 697 habitantes. Cerca de ahí, en Rincón de Tamayo, el 14 de agosto de 2019, pobladores reportaron otra fosa, en la que se habían contabilizado ocho cuerpos.

Desde finales del año pasado, la Comisión Estatal de Búsqueda cerró las búsquedas en campo por la pandemia de COVID-19. Esto no impidió que las familias que integran los colectivos intensifican sus brigadas independientes, con sus propios recursos y sin resguardo de la autoridad.

“Las familias ya perdimos el miedo, es más el dolor y el sufrimiento, ya la vida sin nuestros familiares no es vida”, expresó Norma Patricia Barrón Núñez, representante de la organización “Una luz en mi camino”. Ella busca a Kevin su hijo y su esposo Juan, que desaparecieron en Irapuato, en junio de 2019.

Hasta el 23 de febrero, el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, mantiene en Celaya un registro de 363 personas actualmente desaparecidas. De estas, 117 fueron reportadas en los dos últimos años, mientras el año anterior fueron 77, y en 2018 fueron 78.

Primer día, buscan solos

Un grupo de ocho personas de los colectivos “Una luz en mi camino” y “Hasta encontrarte”, acudieron a la comunidad El Sauz de Villaseñor, la tarde del sábado 21 de febrero. Punto ubicado como zona de búsqueda, luego de haber recibido diversos reportes ciudadanos de que en la zona se escuchaban gritos y disparos.

Foto: especial

“Nos llegaron reportes y nos dijeron que en ese punto se escuchaban gritos, lamentos y disparos, entonces nos dijeron que estaba cerca de un ojo de agua en la comunidad. Acudimos y no vimos nada, y recorrimos el área hacia el palenque que está abandonado”, recordó Norma Patricia.

Al iniciar la búsqueda vieron la cabeza de un perro colgada, las familias se extrañaron al verlo, pero siguieron adelante hasta que se toparon con ropa, cobijas, autopartes, la placa de un vehículo. Después de siete horas de exploración, ya habían encontrado cuatro cuerpos en sendas fosas clandestinas.

“Comenzamos a varillar, pero no detectamos ningún olor. Luego se nos hizo raro que la superficie estuviera muy blanda y había montones de piedras como si fueran una tumba, entonces decidimos escarbar y fue que dimos con los restos óseos”.

Contó que dejaron de seguir excavando al encontrar restos óseos, para no contaminar los indicios. Fue entonces que decidieron llamar a la Comisión Estatal de Búsqueda, y a la Fiscalía General del Estado.

El comisionado Héctor Díaz Ezquerra les comentó que podrían ir hasta el martes 24 de febrero, cuando el semáforo de reactivación ya estuviera en naranja; y la Fiscalía envió un grupo de agentes que se apersonaron al lugar horas después.

Amedrentan policías a buscadores

Ante la desesperación, las familias marcaron al 911 cuyo reporte fue atendido por policías municipales, quienes les expresaron que los detendrían por haber encontrado esos cuerpos.

Foto: especial

“Nos pedían que nos identificamos. En ese momento no traíamos una identificación, y los policías nos empezaron a agredir verbalmente, que cómo era posible que no tuviéramos identificación y que iba a llegar la Fiscalía y nos llevarían detenidas. La verdad sí nos dio miedo, pero no estábamos haciendo algo malo”.

Relató que luego llamaron a diferentes autoridades, porque no era justo, dado que se había incurrido en ninguna conducta delictiva, y solo buscamos a nuestros familiares desaparecidos.

Las familias estuvieron la noche del sábado hasta las poco después de las 10 de la noche, hora en la que llegaron los agentes de la Fiscalía, pero sin estar preparados; no traían picos ni palas. Incluso, las familias les dieron unos guantes de látex para que siguieran su labor.

Luego de un rato, las familias acordaron con los agentes regresar al siguiente día domingo, e iniciar a las 8:00 de la mañana.

Día dos, aparece la Comisión

Poco antes de las 8 de la mañana, llegaron los integrantes de los colectivos. Al lugar llegó personal de la Comisión Estatal de Búsqueda y Derechos Humanos, que en esta ocasión sí les dejaron seguir excavando.

“Empezamos nosotros a excavar nuevamente en un punto, luego encontramos otros dos positivos el domingo, pensando que la Fiscalía iba a ir, pero ellos aparecieron hasta las 3:30 de la tarde. Fue cuando les dijimos que sacaran los cuerpos completos del sábado que no habían hecho y que era necesario que se ampliará la fosa porque ellos no querían excavar más”, comentó Barrón Núñez.

Tercer día, siguen las búsquedas

Foto: especial

Para el tercer día de búsquedas, los colectivos y autoridades extrajeron cinco cuerpos más. Los familiares de desaparecidos de distintas agrupaciones se organizaron, para estar presente en la recolección de indicios y levantamiento de cuerpos.

“Son siete fosas hasta lunes, con 11 cuerpos completos, eran osamentas, prendas, huesos con poco tejido. Tenían de forma característica un tiro de gracia. En el lugar había casquillos”, detalló la representante del colectivo Una Luz en mi camino.

Explicó que la búsqueda en la comunidad seguirá hasta el viernes, por lo que se revisarán diferentes puntos de la zona. Ahora las familias piden que la Fiscalía no demore en hacer las pruebas de ADN.

“Esperamos que se haga la búsqueda exhaustiva porque nada más habían planeado búsqueda lunes y martes. Ahora nos dijeron que será hasta el viernes porque podría haber otros puntos con cuerpos enterrados”.

Foto: especial

Norma Patricia Barrón dijo que con el cambio de semáforo a naranja por la pandemia de COVID-19, no hay pretexto para no seguir en las búsquedas, pero señaló que ven a la autoridad enojada.

“Vemos a la autoridad enojada tanto, a los de la Comisión de Búsqueda como a los de la Fiscalía, se molestaron porque los llamamos el sábado e incluso el domingo. Tenían una actitud que deja mucho que desear de su trabajo, pero los hicimos trabajar.

Pienso que fue forzado porque ellos no esperaban que los familiares realizarán estas actividades. Ellos pensaron que nos esperaríamos hasta que nos dijeran, pero el dolor y sufrimiento de nosotros es demasiado”.

Recordó que compañeras llegaron a buscar a su ser querido con una angustia que quieren hacer tantas cosas para encontrar a su familiar. “Eso es lo que lastima y lacera a las víctimas, de pensar que está ahí, por los rumores que llegan”.

La representante del colectivo “Una luz en mi camino” destacó que desafortunadamente los colectivos no son instituciones que reciben apoyo del gobierno, en cuestión de búsqueda. El transporte y la comida se les proporciona, pero esto mismo es cubierto por ellos mismos con lo poco que se pueda, pues la mayoría deja de trabajar para buscar a su familia.

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