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domingo, abril 18, 2021

El enfoque de Felipe Calderón

Somos provincianos, eso que ni qué. Por eso, los acontecimientos que nos impactan en Guanajuato tendemos a verlos con la óptica del vecindario. Que si la visita presidencial fortaleció al gobernador; que si es para negociar a favor del Secretario de Salud; que el uno-dos de Los Pinos esta semana (Presidente, Primera Dama), fue para resolver la sucesión guanajuatense… y mil hipótesis como esas.

Con un poco más de perspectiva podríamos ver que el activismo, la favorable disposición y el buen humor de Felipe Calderón en los recorridos del pasado martes por tres municipios de Guanajuato, tienen que ver con un plan para fortalecer… al propio Calderón.

Si se le diera seguimiento a la agenda diaria del presidente, seguramente se vería que la actitud y el discurso, con sus ligeras variaciones de obligado endoso regional, son básicamente las mismas en cada entidad que visita, cambiando solo cuando lo hace la agenda temática nacional.

El presidente Calderón, un político que tiene la vista puesta en los acontecimientos del próximo año, sabe seguramente que sólo un repunte notable de la aprobación presidencial, actualmente repartida a partes iguales con la reprobación, puede devolver a su partido a un escenario competitivo para el relevo presidencial de 2012.

Sería un grave error, por no decir algo peor, que un líder político escoja resolver la compleja circunstancia de su propia sucesión, con una desventaja como la que presentan la mayoría de las encuestas desde hace algún tiempo, priorizando las agendas regionales, cada una de ellas con sus propias complejidades, y olvidando el enfoque principal.

Así que, no nos aceleremos, Calderón no vino a Guanajuato a darle un espaldarazo a Juan Manuel Oliva, aunque sin duda le hizo varios reconocimientos, al igual que a Ricardo Sheffield o a Jorge Estrada Palero. Tampoco vino el matrimonio Calderón a  negociar con Oliva la posible imposición de José Ángel Córdova. En realidad una gira presidencial no sirve para acuerdos en corto y esos pueden hacerse en cualquier parte.

Pero lo que sí fue real es el jugo que pudo extraerle Oliva a varias de las posiciones presidenciales con respecto a algunas de sus realizaciones que siguen despertando polémica. Tanto la Expo Bicentenario como la adquisición de los terrenos para la fallida refinería, fueron objeto de comentarios positivos de parte de Calderón, incluso rozando con la chanza y la desdramatización.

Hoy por hoy, Calderón parece estar dedicado a revisar la manera en que puede evitar una restauración del PRI en el gobierno de la República y en base a ello será la toma de decisiones políticas de los próximos meses.

Oliva puede estar seguro de que si controla las brechas de separación con el PRI en Guanajuato, tal como lo hace con su hegemonía dentro del PAN, podrá sacar adelante a su prospecto. Si no lo logra, será cuestión de lógica elemental el que se vea obligado a apoyar al aspirante mejor posicionado del blanquiazul.

Por lo pronto, el reto lo encuentra con las baterías recargadas, con pleno dominio de su partido y con el gabinete recompuesto a medias. Lo que sigue mostrará, como dijo Calderón, “si hay cariño o no hay cariño.”

 

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Arnoldo Cuéllar Ornelashttp://arnoldocuellar.com/
Arnoldo Cuéllar Ornelas. @arnoldocuellaro. Periodista, analista político. Reportero y columnista en medios escritos y electrónicos en Guanajuato y León desde 1981.

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