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miércoles, abril 21, 2021

PRI: Botello arrincona a Arias

Acaba de ocurrir en Guerrero: la mayor aportación a la victoria de la alianza anti priista la hizo el dirigente del propio PRI, Efrén Leyva, de triste memoria para algunos tricolores guanajuatenses, al realizar purgas políticas en plena campaña electoral.

Algo de escuela dejó aquí, con discípulos como Bárbara Botello y Miguel Ángel Chico, a quienes coordinó como delegado nacional cuando la primera encabezó ese partido y el segundo asumió la candidatura a gobernador.

Ambos condujeron un proceso que buscó expulsar, primero; y encarcelar, después, a los ex dirigentes Wintilo Vega, Antonino Lemus y Alejandro Arias, todos ellos ex aliados y protectores del dúo Botello – Chico, cuando arribaron a la titularidad del PRI en Guanajuato.

Ese proceso se consumó a medias con la renuncia de Vega, la inactividad de Lemus y la exoneración de Arias, tras prolongados litigios. Dos denuncias penales terminaron archivadas, lo que le permitió a Wintilo Vega encabezar otra aventura política en 2009 con un partido local de orientación socialdemócrata y a Alejandro Arias convertirse de nuevo en factor dentro del PRI al cambio de dirigencia.

Sin embargo, el conflicto ha renacido, precisamente bajo  la presidencia de José Luis González Uribe, a quien está a punto de estallarle una bomba en las manos justo cuando lucha por reorganizar al disperso y confrontado priismo local.

Con un poder otorgado desde el PRI nacional, a solicitud de Botello, el abogado priista Ricardo Ramírez Nieto, quien  ya ha perdido dos contiendas electorales en su natal Silao, logró reabrir un caso que había sido desechado por dos jueces en Guanajuato capital.

Manejado con todo sigilo, el litigio fue iniciado de nueva cuenta ante la Fiscalía Especial de la PGJE de Guanajuato con Miguel Ángel Chico y Ramírez Nieto como denunciantes, al parecer con muchas posibilidades de prosperar esta vez.

Lo curioso, lo llamativo, es que el principal agraviado por el presunto delito, el PRI como institución, está ahora representado por González Uribe a quien lo que menos le interesa es vulnerar a Arias, quien se ha convertido en uno de sus operadores de cabecera, razón por la cual ha pedido el desistimiento de la acción penal.

La complicación es que, aunque González Uribe ostenta la presidencia del PRI, el poder de Ramírez Nieto sigue vigente y el litigante ha decidido responder a su verdadera querencia política, llevando adelante la persecución de los enemigos de Bárbara Botello y Miguel Chico.

Si bien el ataque legal en contra de Wintilo Vega y Antonino Lemus pareciera ocioso a estas alturas, no lo es así en el caso de Alejandro Arias, el cual se ha convertido, desde el Movimiento Territorial, en un factor de equilibrio para la actual dirigencia priista, frente a las múltiples insurrecciones que enfrenta

Hay otros damnificados de esta  nueva muestra de la capacidad autodestructiva de los priistas en Guanajuato Está, por ejemplo, el senador Francisco Arroyo Vieyra, el más visible precandidato a la gubernatura, quien trató de diversas maneras de establecer puentes de conciliación entre Botello y Arias, con el resultado que ahora se ve: ninguno.

Con desventaja histórica en la batalla electoral; con su plataforma de posiciones políticas fuertemente erosionada; fragmentado hasta el límite, el PRI de Guanajuato parece disponerse a un nuevo episodio de escarnio público auto infligido. Al utilizar para ello a las autoridades panistas, ponen, además, su suerte en manos de sus adversarios.

Vaya manera de preparar el terreno para 2012.

Botepronto

Con una calidad moral desbordante, Juan Carlos Romero Hicks acaba de tirar línea para descalificar cualquier posibilidad de que Arturo Lara, su viejo colaborador, pueda aspirar siquiera a postularse para un nuevo periodo en la rectoría de la Universidad de Guanajuato.

“El espíritu de la letra de la ley está para dos periodos. Los que hemos desempeñado dos periodos estamos legalmente impedidos”, dijo el también ex gobernador.

Lo que no aclaró es que él inició, en realidad, tres periodos, de los cuales completó dos, el primero de ellos antes de la autonomía. Quizás entonces no había “espíritu de la ley”, quizás sólo lo olvidó. Que conveniente.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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Arnoldo Cuéllar Ornelashttp://arnoldocuellar.com/
Arnoldo Cuéllar Ornelas. @arnoldocuellaro. Periodista, analista político. Reportero y columnista en medios escritos y electrónicos en Guanajuato y León desde 1981.

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